Las monedas y billetes mexicanos se fabrican en instituciones distintas. El Banco de México imprime los billetes y encarga la creación de las monedas a la Casa de Moneda de México. Después organiza su distribución para que lleguen a los bancos y de ahí a nuestras manos.
La cantidad que deben producir y distribuir depende de cuánto usamos el efectivo.
Por qué seguimos usando tanto el efectivo
En México, el efectivo sigue siendo el medio de pago más frecuente. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, alrededor de 85% de las personas lo utilizan con mayor frecuencia para compras de hasta $500.
La costumbre explica parte de esa preferencia. El 46% de quienes eligen el efectivo lo hacen por hábito, mientras que un 15% dice que los establecimientos que frecuenta solo aceptan esa forma de pago.
En compras mayores a $500, alrededor de 73% sigue recurriendo al efectivo. El uso físico de tarjetas representa 19% y las transferencias electrónicas, cerca de 8%.
El efectivo que Banxico tiene que poner en circulación
El Banco de México tiene la responsabilidad de procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, promover el sano desarrollo del sistema financiero y propiciar el buen funcionamiento de los sistemas de pagos. Su política monetaria busca mantener la inflación baja y estable.
Para sostener el uso cotidiano del efectivo, Banxico debe abastecer la demanda en todo el país. Al cierre de 2025, el efectivo en circulación equivalía, en promedio, a 77 billetes y 391 monedas por habitante. Esta proporción nos ayuda a dimensionar la cantidad de billetes y monedas que debe distribuir y mantener en condiciones de uso en todo el país.
Pero la demanda no siempre es igual, cambia durante la semana. La cantidad de billetes y monedas en circulación tiende a ser menor al inicio y aumenta conforme se acerca el fin de semana. En temporada navideña, el crecimiento comienza a mediados de noviembre y alcanza su punto máximo unos días antes de Navidad. Es por esto que la distribución del efectivo debe anticiparse a esos cambios.
Para cubrir esa demanda, los billetes se imprimen en las fábricas de Banxico en Ciudad de México y El Salto, Jalisco. Las monedas en la Casa de Moneda de México. Una vez fabricado, el efectivo llega a las sucursales y cajeros mediante una red de distribución.
Al distribuir el efectivo, también hacen falta distintas denominaciones para pagar y dar cambio. El registro de más de 7,500 millones de monedas incluye piezas de 5, 10, 20 y 50 centavos, además de 1, 2, 5, 10 y 20 pesos. La moneda de $1 representa más del 37% del total nacional de piezas.
Los billetes circulan en denominaciones de 20, 50, 100, 200, 500 y 1,000 pesos. Los de $500 concentran más del 70% del valor total de los billetes en circulación. Las denominaciones que usamos hoy son el resultado de una historia que comenzó hace más de dos siglos.
La historia de los billetes de México
La primera emisión oficial de billetes mexicanos se realizó en 1822, durante el gobierno de Agustín de Iturbide. Eran de 1, 2 y 10 pesos y estaban impresos por una sola cara. La gente los rechazó porque estaba acostumbrada a las monedas de plata y desconfiaba del papel moneda.
En 1925 se creó el Banco de México, con la responsabilidad exclusiva de emitir billetes. Los primeros de esta institución se imprimieron en Nueva York; la producción en México se dio hasta 1969.
En 1993, como consecuencia de la crisis económica, se eliminaron tres ceros a la unidad monetaria, por lo que 1,000 pesos anteriores equivalían a un nuevo peso. Después, en 2002, comenzó a circular el billete de $20 fabricado en polímero, un material más durable que el papel empleado hasta entonces en esa denominación.
Con los años también cambiaron las imágenes que aparecen en los billetes y los criterios para elegirlas.
Cómo se eligen los diseños de los billetes de México
¿Eres de los que guarda el billete del ajolote? No te vamos a juzgar, es muy bonito. Para elegir las imágenes que aparecen en los billetes,cada 5-10 años, Banxico realiza grupos en los que identifica cuál es la percepción de las personas sobre los diseños y los temas que proponen, desde personajes y acontecimientos históricos hasta especies y paisajes del país.
Con esta información desarrollan propuestas que también incorporan elementos de seguridad para dificultar la falsificación. La Junta de Gobierno de Banxico aprueba la versión final. Los billetes se agrupan en familias que comparten características de diseño y seguridad; la familia G es la más reciente.
Una visita a la fábrica de billetes
Si eres una persona apasionada de las monedas y billetes, puedes incluso agendar una visita a la fábrica de billetes de Banxico y descubrir cómo se crean las piezas que usamos todos los días.




