Te pasó que hiciste tus cuentas, descompletaste por una razón y ahora te preguntas: ¿qué pasa si no pago mi tarjeta de crédito?
Las consecuencias dependen de qué tanto “quedes a deber”. No es lo mismo pagar el total, cubrir únicamente el pago mínimo o dejar de pagar por completo. Cada escenario afecta de manera distinta los intereses, el saldo pendiente y tu historial crediticio.
Si no puedes pagar tu tarjeta, tampoco significa que vayas a ir a la cárcel. El artículo 17 de la Constitución establece que nadie puede ser aprisionado por deudas de carácter puramente civil.
Sin embargo, la cuenta puede entrar en atraso y enfrentarse a consecuencias financieras y legales.
Estas situaciones, no ocurren de la noche a la mañana, debe existir un atraso significativo de más de 90 días. Por eso es importante reconocer en cuál de estas situaciones estás para que sepas qué hacer y evitar que el problema crezca.
Qué pasa si no pago el total de mi tarjeta
Lo que ocurre depende de cuánto pagues y de si cubres al menos el monto que la institución te solicita. Para entender qué pasa con tu deuda, hay cuatro escenarios distintos.
Solo hago el pago mínimo
Esta es la cantidad más baja que debes cubrir para mantener tu cuenta al corriente, de acuerdo con las condiciones de tu tarjeta. La diferencia es que dejas parte del saldo pendiente y ese saldo puede generar intereses, por lo que terminarás pagando durante más tiempo.
La deuda tarda más en bajar porque la mayor parte de tu dinero se va en pagar intereses, comisiones e IVA, dejando una cantidad muy pequeña para reducir el saldo principal, que fue lo que realmente gastaste.
En el siguiente enlace te compartimos todo lo que implica hacer el pago mínimo de tu tarjeta de crédito.🔗
Pago una parte, pero no cubro el mínimo
Si el monto que pagas no alcanza el pago mínimo que aparece en tu estado de cuenta, se considera como un pago omitido o rezagado, lo que equivale a no haber pagado.
Por esta razón, la cuenta puede entrar en atraso, generarse intereses moratorios y otros cargos establecidos en el contrato. Esto se refleja en tu historial crediticio y afecta futuras solicitudes de financiamiento.
Qué pasa si no puedo pagar mi tarjeta de crédito
Si dejas de hacer los pagos, se presentan tres escenarios distintos:
1. Dejas de pagar 1 día y el pago se considera vencido, por lo que la institución puede aplicar inmediatamente una comisión por pago tardío y comenzar a generar intereses moratorios.
2. Dejas de pagar por 30 días, el atraso se reporta formalmente a las Sociedades de Información Crediticia, lo que afecta de manera negativa tu historial crediticio y tu score. Puede que las llamadas de cobranza sean más insistentes.
3. Dejas de pagar por más de 90 días, este adeudo se considera un incumplimiento grave, por lo que la institución puede cancelar definitivamente tu crédito y turnar o vender tu cuenta a despachos de cobranza legal.
¿Cómo identificar a un despacho de cobranza?
De acuerdo con la CONDUSEF, los despachos deben identificarse con su nombre y la institución financiera que te reclama, además de proporcionar información sobre la deuda y comunicarse entre las 7:00 y las 22:00 horas. También deben documentar por escrito los acuerdos de pago o reestructuración.
No pueden amenazarte, intimidarte, hacerse pasar por una autoridad, enviar documentos que aparenten ser escritos judiciales ni cobrarle a tus familiares o referencias personales, salvo las excepciones previstas para deudores solidarios o avales.
Para identificar y verificar la legitimidad de un despacho de cobranza en México, puedes consultar el sitio oficial de REDECO (Registro de Despachos de Cobranza).
¿Me pueden embargar si no pago mi tarjeta de crédito?
Sí, una deuda de tarjeta de crédito puede llegar a un embargo, pero no ocurre automáticamente por dejar de pagar. Para que un embargo sea posible tiene que existir un procedimiento judicial. Un despacho de cobranza no puede ordenar por su cuenta que entren a tu casa o se lleven tus bienes.
Por eso, si llevas varios meses sin pagar y un despacho te llama para decirte que mañana cambiarán las cerraduras o entrarán a tu domicilio, esa llamada no significa que ya exista una orden de embargo. Los despachos pueden gestionar el pago de una deuda y negociar alternativas, pero una acción judicial sigue un proceso distinto.
Si la institución financiera decide llevar el adeudo a tribunales, será una autoridad judicial la que determine lo que corresponda dentro del procedimiento.
La deuda desaparece después de unos años, ¿mito o realidad?
Buró de Crédito explica que los registros se eliminan de su base de datos durante distintos periodos dependiendo del monto del adeudo.
Los adeudos menores tienen plazos de uno, dos o cuatro años, mientras que ciertos adeudos mayores a 1,000 UDIS (8,821.63 pesos mexicanos, aproximadamente) pueden permanecer hasta seis años, siempre que se cumplan determinadas condiciones, entre ellas que el crédito no esté en proceso judicial y que no exista fraude.
Qué hacer si no puedo pagar mi tarjeta de crédito
Si llegaste a este punto, lo primero que debes hacer es conocer cuánto debes y cuánto es lo que podrías pagar realmente cada mes.
Primero, revisa tu estado de cuenta para conocer el saldo pendiente, el pago mínimo y los cargos que ya se hayan generado. Después, haz cuentas con tus gastos fijos y otras deudas para saber cuánto dinero podrías destinar al pago de la tarjeta sin comprometer gastos básicos ni asumir una mensualidad que tampoco podrás cubrir.
Con esa información, acércate directamente a la institución que te otorgó la tarjeta y explica tu situación. Pregunta qué alternativas de pago tiene disponibles para tu cuenta y cuánto terminarías pagando con cada una.
¿Qué alternativas puede ofrecerme el banco?
La opción que te ofrezcan dependerá de tu situación y de las condiciones de la institución. Algunas opciones son:
⚫ Reestructuración: Esto significa negociar nuevas condiciones para pagar el saldo pendiente. Por ejemplo, el banco puede establecer un nuevo plazo y dividir la deuda en mensualidades fijas. La forma en que se haga dependerá del acuerdo al que llegues con la institución.
⚫ Quita: Esta consiste en llegar a un acuerdo para liquidar la deuda pagando una cantidad menor a la que debes. Aunque puede reducir el monto que necesitas pagar para cerrar el adeudo, tiene consecuencias negativas en tu historial crediticio.
Antes de aceptar cualquiera de estas alternativas, revisa cuánto pagarás en total, cuál será la mensualidad y durante cuánto tiempo tendrás que pagarla.
Por otro lado, si llegas a un acuerdo con un despacho de cobranza, CONDUSEF recomienda que quede documentado por escrito. Los pagos deben realizarse a la institución financiera que otorgó el crédito, no directamente al despacho.
Si todavía no tienes un atraso, no esperes a que comiencen las llamadas de cobranza para buscar una solución. Hablar con la institución desde que sabes que no te alcanzará para el siguiente pago, te permite conocer las alternativas disponibles antes de que la deuda se vuelva más grande.




