“Por el momento nuestros operadores se encuentran ocupados”. Después de cruzar un laberinto de opciones y teclear para volver a escuchar el menú, pasas a ese limbo telefónico donde solo los más versados en el arte de maldecir pueden desahogarse.
40 opciones después y los nervios al borde del colapso, te das cuenta de que poder hablar con un asesor es casi imposible. Hoy en día se habla mucho de evolución, pero en el fondo sientes que tu banco no se mueve. Cuando se trata de atenderte, las puertas son falsas y el chatbot es lo mismo que hablarle a la pared.
Ya basta de la banca inmóvil. Reconozcámoslo, el problema está ahí, envuelto en celofán digital, pero vacío de sentido. En Bankaool, reconocemos el descontento de los usuarios y usuarias de los servicios bancarios, y los datos no mienten. La frustración es real y esto apenas es la superficie.
Puro robo-t de tiempo y energía
1 de cada 4 clientes no les gusta el hecho de no poder exponer su problema ante un ser humano y verse obligados a tratar con una avanzadísima inteligencia artificial que te limita a una serie de categorías genéricas y problemas “comunes”. Aun así, los que llegan a hablar con una persona casi el 90 % no consigue resolver el motivo de su llamada.
En Bankaool reconocemos la importancia de equilibrar el desarrollo tecnológico con atención humana. Por eso, nuestros centros de contacto mantienen el trato de humano a humano para que hablar con un asesor no se convierta en una odisea telefónica. Incluso, hemos puesto a adultos mayores a atender a personas de su generación para fomentar la empatía y el entendimiento.

¿Tienes un appagón?
Justo cuando necesitas hacer una transferencia urgente o pagar un servicio, la app se congela o el sistema “se cae”. Ni qué decir en plena quincena cuando necesitas hacer varios movimientos y, aunque tengas la red más grande que hay, no atrapas ni una sola respuesta. En Europa se estima que las interrupciones tecnológicas provocan pérdidas cercanas a 1.2 millones de euros por hora. Por el tamaño del mercado en México, el costo puede ser mayor.
En Bankaool somos desarrolladores y propietarios de nuestra tecnología financiera, no usamos las herramientas de terceros, sino que diseñamos, innovamos y armamos nuestros propios rieles tecnológicos. Esto nos permite tener el control en tiempo real de lo que sucede dentro de nuestro ecosistema.
“Aquí estaba la sucursal, te lo juro”
En cinco años los bancos decidieron cerrar mil sucursales, una cifra cercana al impacto que tuvo la pandemia en 2020. Si antes te tomaba 15 minutos llegar a tu sucursal, probablemente hoy te tome el doble de tiempo trasladarte hasta otra que aún esté abierta. Si el trato por teléfono ya es cuestionable, en sucursales la historia no es muy distinta. ¿Hablar con un asesor? Lleva una revista porque va para largo.
Más allá de una sucursal, hemos creado centros de negocios Bankaool, que son espacios que, si bien ofrecen los servicios esperados de una sucursal bancaria, están diseñados para incluir salas de atención personalizada para clientes corporativos. En un centro de negocios, la idea no es ir a hacer solo trámites, sino construir relaciones. Contra la tendencia de cerrar espacios, en Bankaool planeamos más aperturas este año y los que vienen.
Si tu banca no se mueve, estamos convencidos de que una banca que te escucha, te entiende y te resuelve es posible.




